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Revisión editorial: 6 de octubre de 2026

Guía de laboratorio Estudio de heces Nueva · 6 de octubre de 2026

C. difficile con GDH positivo y toxina negativa: qué significa tu resultado

Un GDH positivo con toxina negativa significa que en tus heces se detectó una enzima de la bacteria Clostridioides difficile, pero no sus toxinas. No confirma una infección: puede tratarse de colonización. Lo aclaran una PCR y tus síntomas, sobre todo si tienes tres o más evacuaciones blandas en 24 horas.

Redacción de Mis Análisis Cómo escribimos y revisamos
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  • Última revisión:
  • 16 min de lectura · 3,100 palabras

Lo esencial de esta guía

  • Un GDH positivo indica que C. difficile está en el intestino; una toxina negativa indica que en esa muestra no se detectaron las toxinas que causan la enfermedad.
  • La PCR busca el gen de la toxina: si sale positiva, la cepa puede producir toxina, pero eso no demuestra que la esté produciendo ni que sea la causa de la diarrea.
  • El estudio tiene sentido con diarrea nueva y sin otra explicación, de tres o más evacuaciones blandas en 24 horas; sin síntomas, encontrar la bacteria suele ser colonización.
  • Glóbulos blancos de 15,000/µL o más o creatinina mayor de 1.5 mg/dL marcan gravedad en una infección ya diagnosticada; dolor abdominal intenso, abdomen inflamado, desmayo o confusión son motivo de urgencias o del 911.
Contenido de esta guía
  1. Qué significa GDH positivo con toxina negativa
  2. GDH, toxinas y PCR: qué detecta cada prueba
  3. Colonización o infección: la diferencia que decide todo
  4. Cuándo tiene sentido hacer el estudio
  5. Antibióticos recientes y otros factores de riesgo
  6. Glóbulos blancos y creatinina: cómo se valora la gravedad
  7. Cómo decide tu médico si hay que tratar
  8. ¿Es contagioso? Cuidados en casa mientras se aclara
  9. Señales de alarma: cuándo ir a urgencias
  10. Repetir el estudio y qué llevar a la consulta
  11. Valores de referencia
  12. Preguntas frecuentes
  13. Fuentes

Qué significa GDH positivo con toxina negativa

Significa que en tu muestra de heces se encontró una enzima de Clostridioides difficile, pero no se detectaron sus toxinas. La bacteria probablemente está en tu intestino; lo que no está demostrado es que esté causando enfermedad. Es un resultado intermedio que se aclara con una PCR y, sobre todo, con tus síntomas.

El nombre completo de la bacteria es Clostridioides difficile. Antes se llamaba Clostridium difficile, y muchos laboratorios en México todavía la imprimen así o la abrevian C. difficile o «C. diff».

Tu hoja trae dos renglones que parecen contradecirse. El antígeno GDH (glutamato deshidrogenasa) es una enzima de la bacteria: si sale positivo, C. difficile está en la muestra. Las toxinas A y B son las sustancias que dañan el colon: si salen negativas, no se detectaron. A esa combinación se le llama resultado discordante, y no significa que una prueba esté mal hecha.

Ejemplo de hoja de un estudio de heces para C. difficile con antígeno GDH positivo, toxinas A y B negativas y PCR por reportar, junto a una guía de lo que dice y lo que no dice cada renglón.
Un GDH positivo con toxina negativa es un resultado discordante: no está mal hecho, responde dos preguntas distintas.

Lo que tu resultado sí dice y lo que no

  • Sí dice que la bacteria probablemente está en tu intestino.
  • No dice que tengas una infección activa.
  • No dice que la toxina no exista: una cantidad pequeña puede quedar por debajo del límite de la prueba.
  • No dice si tu diarrea, si la tienes, se debe a esta bacteria.

El consenso de la Asociación Mexicana de Gastroenterología propone justo este orden: primero una prueba muy sensible como el GDH y, si sale positiva, confirmar con toxinas o con una prueba molecular consenso mexicano sobre C. difficile, 2019. Ojo: el coprológico de rutina no busca esta bacteria; este estudio se pide aparte, casi siempre por diarrea después de antibióticos.

GDH, toxinas y PCR: qué detecta cada prueba

El GDH detecta una enzima de la bacteria y responde si C. difficile está presente. Las toxinas A y B responden si en ese momento está produciendo las sustancias que dañan el colon. La PCR busca el gen de la toxina y responde si la cepa es capaz de producirla, aunque no la esté produciendo.
Diagrama de cuatro pasos del estudio de C. difficile: tamizaje con GDH, búsqueda de toxinas A y B, PCR refleja cuando los dos primeros no coinciden y valoración del médico con los síntomas.
El laboratorio responde por pasos. La última palabra no es de una prueba: es de tu médico, con tus síntomas enfrente.
  • Antígeno GDH: ¿está la bacteria? Es el tamizaje. Su fuerza está en el negativo: si sale negativo, C. difficile es poco probable y el estudio suele terminar ahí.
  • Toxinas A y B: ¿está haciendo daño ahora? Positivas, con diarrea compatible, apoyan con fuerza el diagnóstico; negativas bajan la sospecha sin descartarla, porque esta prueba es menos sensible que las otras dos.
  • PCR refleja: ¿la cepa puede producir toxina? También llamada prueba molecular o NAAT, busca el gen de la toxina; muchos laboratorios la agregan en automático ante un resultado discordante. Detecta la capacidad, no la actividad.

Por ese límite, la guía de las sociedades estadounidenses de infectología y epidemiología hospitalaria (IDSA y SHEA) recomienda que, si el laboratorio no filtra qué muestras acepta, la PCR no se use sola, sino junto con la búsqueda de toxina guía IDSA/SHEA.

Las combinaciones posibles

GDH negativo
C. difficile es poco probable; si la diarrea sigue, se busca otra causa.
GDH positivo y toxina positiva
Resultado concordante. Con diarrea compatible, apoya el diagnóstico de infección.
GDH positivo, toxina negativa y PCR positiva
La cepa puede producir toxina, pero no se detectó. Puede ser colonización o una infección con poca toxina: lo definen los síntomas.
GDH positivo, toxina negativa y PCR negativa
Probablemente una cepa que no produce toxina. La infección se vuelve poco probable.

Revisa también la nota final de tu hoja: suele resumir el algoritmo mejor que cualquier renglón aislado.

Colonización o infección: la diferencia que decide todo

Colonización significa que la bacteria vive en tu intestino sin causar daño ni síntomas. Infección significa que produce toxinas que inflaman el colon y causan diarrea. El laboratorio puede encontrar la bacteria en ambos casos; lo que las separa son los síntomas, la toxina y la falta de otra explicación.

Que C. difficile esté en el intestino no es raro ni, por sí mismo, un problema. Puede formar parte de la flora durante semanas o meses sin hacer nada: eso es la colonización, más frecuente en personas que estuvieron hospitalizadas y en los bebés. La infección ocurre cuando la bacteria se multiplica y libera toxinas que lastiman el colon, casi siempre después de que un antibiótico alteró la flora y le dejó espacio.

Comparación en dos columnas entre colonización por C. difficile, en la que la bacteria vive en el intestino sin causar diarrea, e infección, en la que produce toxinas y hay tres o más evacuaciones blandas en 24 horas.
La misma bacteria puede estar en los dos lados. Lo que cambia es si produce toxina y si hay diarrea nueva sin otra explicación.

La distinción cambia lo que conviene hacer. Tratar con antibióticos a alguien que solo está colonizado no aporta un beneficio claro y puede alterar todavía más la flora, que es justo lo que favorece a la bacteria. Por eso la guía IDSA/SHEA pide estudiar solo a personas con diarrea compatible y no buscar la bacteria en quien no tiene síntomas IDSA/SHEA.

El sobrediagnóstico es un problema real

En un estudio con 1,416 adultos hospitalizados, quienes tenían toxina negativa con PCR positiva no presentaron complicaciones relacionadas con la infección, mientras que en el grupo con toxina y PCR positivas llegaron a 7.6 % Polage y colaboradores, JAMA Internal Medicine, 2015. Fue un estudio observacional en un solo hospital, pero muestra algo útil: una PCR positiva, por sí sola, no basta para hablar de infección.

Cuándo tiene sentido hacer el estudio

El estudio tiene sentido cuando hay diarrea nueva y sin otra explicación: tres o más evacuaciones blandas o líquidas en 24 horas. No se recomienda en personas sin síntomas, en quienes tomaron laxantes recientemente ni, de rutina, en bebés menores de 12 meses, porque en esos casos un positivo suele confundir.

La pregunta útil no es «¿tengo C. difficile?», sino «¿mi diarrea se debe a C. difficile?». Como mucha gente porta la bacteria sin problema, buscarla en el momento equivocado produce positivos que no explican nada.

Escala del número de evacuaciones blandas en 24 horas: de cero a dos el estudio de C. difficile no suele estar indicado; con tres o más, nuevas y sin otra explicación, puede tener sentido.
El corte es de tres evacuaciones blandas en 24 horas, nuevas y sin otra explicación. Las heces formadas no se estudian.

Los tres requisitos de la diarrea

  • Cantidad: tres o más evacuaciones no formadas en 24 horas.
  • Inicio reciente: una diarrea nueva, no un patrón de años.
  • Sin otra explicación: que no la expliquen un laxante, la alimentación por sonda, un medicamento nuevo o una enfermedad intestinal ya conocida.

En eso coinciden la guía IDSA/SHEA IDSA/SHEA y el consenso mexicano, que pide sospechar la infección sobre todo en quien tomó antibióticos o tiene las defensas bajas Asociación Mexicana de Gastroenterología.

Cuándo no suele pedirse

  • Sin diarrea: un positivo casi siempre es colonización y no cambia nada.
  • Con laxantes en las 48 horas previas: la diarrea puede deberse a ellos; tu médico decide si conviene esperar o estudiar de todos modos.
  • En bebés menores de 12 meses: es frecuente que porten la bacteria sin enfermarse, así que no se estudia de rutina. Entre uno y dos años, solo después de descartar otras causas.

Si te lo hiciste por tu cuenta y sin diarrea, llévalo a consulta con calma.

Antibióticos recientes y otros factores de riesgo

Los antibióticos son el principal factor de riesgo: alteran la flora intestinal y dejan espacio para que C. difficile crezca. El riesgo es mayor durante el tratamiento y en los tres meses siguientes. También pesan la hospitalización reciente, tener 65 años o más, las defensas bajas y un episodio previo.
Seis factores que aumentan el riesgo de infección por C. difficile: antibióticos recientes, hospitalización, tener 65 años o más, defensas bajas, un episodio previo y medicamentos para la acidez.
Ninguno de estos factores diagnostica nada. Sirven para que tu médico calcule qué tan probable es que la bacteria explique tu diarrea.

No todos los antibióticos pesan igual

Casi cualquiera puede favorecer la infección, pero la clindamicina, las cefalosporinas y las fluoroquinolonas se asocian con más riesgo, igual que los tratamientos largos o encadenados. El riesgo es máximo durante el tratamiento y el mes siguiente, y se extiende hasta unos tres meses IDSA/SHEA. Aun así, también hay casos sin antibióticos previos.

Tus recetas son un dato clínico

En México los antibióticos solo se venden con receta desde 2010, cuando entraron en vigor los lineamientos de la Secretaría de Salud para su venta y dispensación, que vigila COFEPRIS COFEPRIS. Así que casi siempre hay un papel que dice qué tomaste y cuándo: la receta del consultorio, del consultorio de farmacia o de tu clínica del IMSS o del ISSSTE. Junta las de los últimos tres meses; le sirven más a tu médico que recordar «una pastilla para la garganta».

Otros factores que suben la sospecha

  • Hospitalización reciente o estancia en una residencia de cuidado. La Secretaría de Salud vigila las infecciones asociadas a la atención de la salud en los hospitales, y C. difficile puede transmitirse en ese entorno Secretaría de Salud.
  • Tener 65 años o más.
  • Defensas bajas por quimioterapia, trasplante u otros tratamientos.
  • Un episodio previo de C. difficile.
  • Medicamentos para la acidez, cuyo uso se ha asociado con más riesgo. Si te los indicaron, no los suspendas por tu cuenta: coméntalo en consulta.

Glóbulos blancos y creatinina: cómo se valora la gravedad

Cuando la infección ya está diagnosticada, dos valores de sangre ayudan a medir su gravedad: glóbulos blancos de 15,000/µL o más, o creatinina mayor de 1.5 mg/dL, indican una infección grave en adultos. Ninguno de los dos sirve para diagnosticar C. difficile ni convierte una colonización en infección.

Los estudios de laboratorio de sangre no buscan la bacteria: miden cuánto afecta al cuerpo una infección que ya se sospecha o se confirmó.

Criterios de gravedad de la infección por C. difficile en adultos: glóbulos blancos de 15,000/µL o más, creatinina mayor de 1.5 mg/dL y, como forma fulminante, presión baja, íleo o megacolon.
Estos valores no diagnostican la infección: solo ayudan a medir qué tan grave es cuando ya está diagnosticada.

Glóbulos blancos, en la biometría hemática

Los glóbulos blancos, que tu hoja puede llamar leucocitos, suelen ir de 4,500 a 11,000/µL en adultos y suben con muchas infecciones, así que un valor alto no apunta a C. difficile en particular. Con la infección ya diagnosticada, un conteo de 15,000/µL o más es criterio de gravedad según la guía IDSA/SHEA IDSA/SHEA 2017. Cómo se lee el resto de ese estudio está en nuestra guía de biometría hemática, anemia y hierro.

Creatinina, en la química sanguínea

La creatinina refleja qué tan bien filtran los riñones, y la deshidratación por diarrea puede subirla. Una creatinina mayor de 1.5 mg/dL es el otro criterio de gravedad, aunque tu médico también la compara con tus valores previos. Por qué varía tanto entre personas lo explicamos en la guía de función renal: creatinina, TFG y urea.

Lo que estos números no hacen

No diagnostican: unos glóbulos blancos altos no confirman C. difficile y unos normales no la descartan; además, alguien con defensas bajas puede estar grave sin que suban. Y la forma fulminante —presión baja, íleo, que es cuando el intestino deja de moverse, o megacolon— es una urgencia sin importar las cifras.

Cómo decide tu médico si hay que tratar

Tu médico no decide con un renglón de la hoja, sino con el cuadro completo: si tu diarrea cumple el criterio, qué dijo la PCR, si hay antibióticos recientes, qué tan grave estás y si otra causa explica mejor los síntomas. Con ese conjunto decide entre tratar, observar o seguir estudiando.

Aquí se explica cómo se razona la decisión, no qué hacer: el tratamiento se indica a la persona, no al resultado.

Las preguntas que se hace tu médico

  1. ¿La diarrea es compatible? Sin diarrea, casi nunca hay algo que tratar.
  2. ¿Qué dijo la PCR? Negativa, la infección es poco probable; positiva, depende del resto.
  3. ¿Hay otra causa más probable? Un laxante, un medicamento nuevo u otra infección.
  4. ¿Qué tan grave es? Fiebre, dolor abdominal, deshidratación, glóbulos blancos y creatinina.

De ahí salen tres caminos. Tratar, si el cuadro es compatible y la PCR confirma una cepa capaz de producir toxina sin otra causa a la vista, aunque la toxina haya salido negativa. Observar y revalorar en pocos días, si los síntomas son leves o tienen otra explicación. O no esperar todo el algoritmo del laboratorio, si la persona está muy grave.

Cuando se decide tratar, existen antibióticos específicos por vía oral cuya elección y duración decide el médico. La actualización 2021 de la guía IDSA/SHEA deja claro que esas decisiones se individualizan actualización IDSA/SHEA 2021. En México, el consenso de la Asociación Mexicana de Gastroenterología aplica el mismo marco a la práctica local consenso de la AMG, y las Guías de Práctica Clínica que coordina CENETEC son la referencia general del sistema de salud CENETEC.

Para ver con más detalle cómo se ponderan estos factores, puedes revisar cómo se decide el tratamiento con GDH positivo y toxina negativa, una lectura complementaria más extensa.

Lo que no conviene hacer por tu cuenta

  • No empieces un antibiótico por tu cuenta, tampoco uno que te haya sobrado de otra ocasión.
  • No suspendas un antibiótico que estés tomando por otra infección: pregúntale a tu médico si todavía es necesario.
  • No tomes medicamentos para cortar la diarrea sin consultarlo: en una infección del colon pueden ser riesgosos.

¿Es contagioso? Cuidados en casa mientras se aclara

Sí puede transmitirse. C. difficile forma esporas que salen con las heces y resisten mucho tiempo en superficies, aunque la toxina haya salido negativa. Mientras dure la diarrea, lávate las manos con agua y jabón, porque el gel con alcohol no inactiva bien las esporas, y limpia el baño con cloro.

Las esporas aguantan el secado y muchos desinfectantes comunes. Salen con las heces, pueden quedarse en el excusado, las llaves del lavabo o las manijas, y de ahí pasar a las manos de otra persona, aunque la toxina haya salido negativa. No es motivo de alarma: las medidas son sencillas y temporales.

Cuatro medidas de higiene en casa con C. difficile: lavarse las manos con agua y jabón, saber que el gel con alcohol no basta contra las esporas, limpiar el baño con cloro según la etiqueta y usar toalla propia.
Las esporas resisten el alcohol. Lo que funciona es el agua y jabón, que las arrastra, y el cloro en superficies.
  • Manos con agua y jabón al salir del baño y antes de comer o cocinar. El gel con alcohol no inactiva de forma confiable las esporas; el tallado y el enjuague sí las arrastran fuera de la piel IDSA/SHEA. Es la técnica que difunden las campañas de lavado de manos del IMSS.
  • Baño y superficies con un producto a base de cloro, respetando la dilución y el tiempo de contacto de la etiqueta. Nunca lo mezcles con otros productos de limpieza.
  • Toalla de manos propia y lavado aparte de la ropa o las sábanas manchadas.

Las personas de la casa sin síntomas no necesitan hacerse el estudio ni tomar nada para «protegerse». Si trabajas en un hospital, una guardería, el cuidado de adultos mayores o con alimentos, avisa y pregunta a tu médico cuándo regresar: cada institución tiene sus propias reglas.

Señales de alarma: cuándo ir a urgencias

Acude a urgencias o llama al 911 si durante la diarrea aparece dolor abdominal intenso, abdomen hinchado, desmayo, confusión, si casi no orinas, no puedes retener líquidos o hay sangre en las heces. Estas señales importan más que cualquier resultado pendiente y no deben esperar a la PCR.

La mayoría de las personas con este resultado se atienden en consulta normal. Estas señales son la excepción, y no se resuelven con información sino con atención en persona.

Seis señales de alarma con diarrea y C. difficile que requieren urgencias o llamar al 911: dolor abdominal intenso, abdomen hinchado, desmayo o mareo, confusión, orinar muy poco y sangre en las heces.
Con cualquiera de estas señales no se espera el resultado de la PCR: se acude a urgencias o se llama al 911.
  • Dolor abdominal intenso o que va en aumento.
  • Abdomen hinchado o tenso, sobre todo si la diarrea se detiene de golpe: no es una mejoría, puede ser que el intestino dejó de moverse.
  • Desmayo, mareo al ponerte de pie o debilidad marcada.
  • Confusión o somnolencia.
  • Orinar muy poco o no poder retener líquidos.
  • Sangre en las heces o evacuaciones negras como chapopote.
  • Fiebre alta con una diarrea que empeora.

Con cualquiera de ellas, acude a urgencias o llama al 911: si eres derechohabiente del IMSS o del ISSSTE, al servicio de urgencias de tu hospital; si no, al más cercano. Si la persona está confundida o muy débil, que alguien más haga la llamada. Una diarrea que sigue varios días, o en una persona mayor o con defensas bajas, no siempre es urgencia, pero amerita cita esa misma semana.

Repetir el estudio y qué llevar a la consulta

No se recomienda repetir el estudio dentro de los siete días del mismo episodio de diarrea, ni hacer uno de control al mejorar, porque la PCR puede seguir positiva sin enfermedad. A la consulta lleva la hoja completa, un registro de tus evacuaciones y la lista de antibióticos y medicamentos de los últimos tres meses.

Repetir el estudio «para salir de dudas» casi nunca aclara nada, y cada positivo adicional aumenta el riesgo de tratar una colonización.

Línea de tiempo para repetir el estudio de C. difficile: no se repite dentro de los primeros 7 días del mismo episodio, no se hace un estudio de control al mejorar y, si la diarrea regresa en 2 a 8 semanas, se consulta de nuevo.
Repetir el estudio no aclara un resultado discordante. Lo que cambia la lectura es un cambio en tus síntomas.
  • No repetir dentro de los siete días del mismo episodio de diarrea IDSA/SHEA.
  • No hacer un estudio de control al mejorar: la bacteria y su material genético pueden detectarse semanas después sin que haya enfermedad.
  • Si la diarrea regresa entre dos y ocho semanas después, se valora una recurrencia; más tarde, puede ser un episodio nuevo. En ambos casos lo que corresponde es una consulta.

Qué llevar a la consulta

  1. La hoja completa, con GDH, toxinas, PCR y la nota del laboratorio, no la foto de un renglón.
  2. Un registro de tus evacuaciones: cuántas al día, cómo son, desde cuándo, si hubo sangre o fiebre.
  3. Las recetas de los últimos tres meses y la lista de todo lo que tomas, incluidos laxantes, suplementos y lo que compraste sin receta.
  4. Tus estudios de sangre, actuales y anteriores, y si estuviste hospitalizado, cuándo y dónde.

Y tres preguntas: ¿qué otra causa podría explicar mi diarrea?, ¿cuándo revaloramos si no tratamos ahora?, y ¿a quién llamo si empeoro de noche?

Valores de referencia de esta guía

Estos son los rangos orientativos de los estudios de sangre que se mencionan arriba. El rango que manda siempre es el que imprime tu laboratorio, porque depende del método que usa. Los valores cambian con la edad, el sexo, el embarazo y la altitud del lugar donde vives.

Glóbulos blancos y creatinina: los valores de sangre que miden la gravedad · los rangos varían según el laboratorio, el método, la edad, el sexo y la altitud.
EstudioCómo aparece en tu hojaReferencia orientativaUnidad
Glóbulos blancos Leucocitos · GB · WBC 4500 – 11000 /µL
Creatinina Creat · CREA Mujeres 0.5 – 1.1; Hombres 0.7 – 1.3 mg/dL

Puedes consultar la tabla completa de todos los paneles en valores de referencia, con el selector de altitud.

Preguntas frecuentes

¿Si el GDH sale positivo y la toxina negativa tengo C. difficile?

Probablemente tienes la bacteria, pero eso no equivale a una infección. El GDH detecta una enzima de C. difficile y la toxina negativa indica que en esa muestra no se encontraron las sustancias que causan la enfermedad. La infección la definen la PCR y tus síntomas, sobre todo una diarrea nueva de tres o más evacuaciones blandas en 24 horas. Sin diarrea, lo más común es la colonización.

¿Necesito antibióticos si la PCR de C. difficile salió positiva y la toxina negativa?

No de forma automática. Una PCR positiva indica que la cepa tiene el gen para producir toxina, no que la esté produciendo ni que cause tus síntomas. Tu médico decide según la diarrea, su gravedad, los antibióticos recientes y otras causas posibles. No empieces ni suspendas ningún antibiótico por tu cuenta.

¿Una toxina negativa descarta la infección por C. difficile?

La hace menos probable, pero no la descarta del todo: la prueba de toxinas es menos sensible que las otras y puede no detectar cantidades pequeñas. Por eso muchos laboratorios agregan una PCR cuando el GDH sale positivo. Si te sientes cada vez peor, coméntalo con tu médico, y ante señales de alarma acude a urgencias o llama al 911.

¿Es contagioso el C. difficile si la toxina salió negativa?

Puede serlo. La bacteria forma esporas que salen con las heces y resisten mucho tiempo en superficies, sin importar el resultado de la toxina. Mientras dure la diarrea, lávate las manos con agua y jabón, porque el gel con alcohol no inactiva bien las esporas, y limpia el baño con cloro según la etiqueta.

¿Necesito repetir el estudio de C. difficile para saber si ya se me quitó?

No. Las guías no recomiendan un estudio de control al mejorar, porque la bacteria o su material genético pueden detectarse semanas después sin enfermedad, ni repetirlo dentro de los siete días del mismo episodio. Si la diarrea regresa, consulta: tu médico decide si hace falta un estudio nuevo.

¿La colonización por C. difficile se trata?

Por lo general no. Si la bacteria vive en el intestino sin causar síntomas, los antibióticos no aportan un beneficio claro y pueden alterar todavía más la flora intestinal. Si en el futuro te indican antibióticos o aparece una diarrea nueva, menciónalo en la consulta.

Sigue leyendo

Los estudios de laboratorio casi nunca se leen solos. Estas guías explican los que suelen pedirse en la misma orden o los que cambian la interpretación de lo que acabas de leer.

Fuentes

Las cifras y los criterios de esta guía provienen de instituciones públicas mexicanas y de literatura médica revisada por pares. Enlazamos al portal de cada organismo o al identificador permanente del artículo, porque las rutas de los informes cambian.

  1. Consenso sobre prevención, diagnóstico y tratamiento de la infección por Clostridium difficile (2019) Abreu y Abreu AT, Velarde-Ruiz Velasco JA, et al. Revista de Gastroenterología de México, 2019. Ver el artículo
  2. Guía de práctica clínica para la infección por Clostridium difficile en adultos y niños: actualización 2017 McDonald LC, Gerding DN, Johnson S, et al. Clinical Infectious Diseases, 2018. DOI 10.1093/cid/cix1085
  3. Actualización enfocada 2021 de la guía sobre el manejo de la infección por Clostridioides difficile en adultos Johnson S, Lavergne V, Skinner AM, et al. Clinical Infectious Diseases, 2021. DOI 10.1093/cid/ciab549
  4. Overdiagnosis of Clostridium difficile infection in the molecular test era Polage CR, Gyorke CE, Kennedy MA, et al. JAMA Internal Medicine, 2015. DOI 10.1001/jamainternmed.2015.4114
  • Secretaría de Salud Gobierno de México — Programas nacionales, lineamientos y estadísticas de salud.
  • Instituto Mexicano del Seguro Social IMSS — Información dirigida a pacientes y criterios de atención en el sistema público.
  • Guías de Práctica Clínica CENETEC, Secretaría de Salud — Criterios diagnósticos y de seguimiento usados en el sistema de salud mexicano.
  • COFEPRIS Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios — Marco de publicidad sanitaria que este sitio respeta en todo su contenido.
Historial de cambios de esta guía
  • 6 de octubre de 2026. Publicación inicial de la guía.

Quién escribe y quién revisa

Redacción
Redacción de Mis Análisis — Equipo editorial. Conoce al equipo y nuestro proceso editorial.
Revisión médica
Esta guía está pendiente de revisión por un médico con cédula profesional verificable. Mientras eso no ocurra, no afirmamos que haya sido revisada por un médico.
Fechas
Publicada el 6 de octubre de 2026 y revisada por última vez el 6 de octubre de 2026.
Cómo corregirnos
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